Islas Canarias

Autenticación voluntaria, rescate de víctimas

María esperaba en la puerta de una oficina impecable pero inmaculada. A petición de la Junta General de Notarios, uno de los tres notarios atiende de 30 a 50 personas al día. Todos fueron afectados por el volcán, la mayoría son organismos de certificación. Fotos, recibos de la ciudad, hijas queridas, papeles dispersos que se han desgastado con el tiempo y propiedades que ya no existen.

María es madre de dos hijos y abuela de tres nietos. Su casa está enterrada bajo la lava y es atendida por su padre, que tiene más de 80 años. Quiere formalizar la bodega que ha construido, pero en interés del catastro. la meta no existe. Hasta el día de hoy se ha comprobado que aquí hay propiedades saqueadas, pero es parte de la propiedad material de María y su familia, la casa ha crecido gracias al esfuerzo de cuatro generaciones. Los decanos de Valencia, Canarias y el Colegio de Notarios de Barcelona coincidieron en que esta situación no tiene precedentes, nunca antes en su profesión, pero es garante de la tecnología notarial y herramientas administrativas y hace justicia a todas las víctimas. Erupciones volcánicas.

“Si alguien es dueño de algo, puede lograr el reconocimiento legal y regulatorio aportando sentido común y voluntad a este proceso. Esto no tiene precedentes para nosotros «, dijo Francisco Kahn, presidente de la Asociación de Notarios de Valencia Toss:» Cuando esta situación insólita termine y el tema de la ley desaparezca, estos notarios se irán; Nunca volverán a recuperar lo que han probado y estamos viendo cómo se va la ley.

Este proceso puede justificar la propiedad existente, como la tierra y las casas familiares de seis hermanos, tres sobrinos y dos nietos. Se encuentran en la sala de espera de la Kulturhaus para participar en el evento que inevitablemente les acompaña. La necesidad de llorar y llorar para probar la existencia de la casa y la propiedad desaparecidas. Los notarios trasladados a La Palma salvaron a las víctimas de un dilema legal que aumentó la incertidumbre y el dolor. Sin ese apoyo, miles de víctimas nunca recibirán apoyo o compensación de la legislación nacional, insular y regional.

En esta notaría temporal se recogen todo tipo de situaciones y sofismas: vecinos de por vida, familias enteras, convivencia en diferentes situaciones, muchas de las cuales no tienen registro de casas, fincas, almacenes, pajares compartidos y heredados. Desde padres, abuelos hasta hijos y nietos.

Muchos posponen acudir a la notaría porque «también se necesita fuerza para sacar documentos, para pedir recibos y hasta para no rendirse y venir», dijo una de las víctimas cuando le tocó el turno. Mucha gente ha dejado sus hogares y no volverá con lo que tiene. La mayoría de ellos son residentes de El Paraíso y Alcalá y se preocupan por compartir mesa todos los domingos normales de septiembre. Sorprendido pero se convirtió en parte de La. La historia de Palma.

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